sábado, octubre 14, 2006

El Héroe Nazi: Schlageter y Heidegger

El 26 de mayo de 1923 fue fusilado, en Golzheim, Albert Leo Schlageter (1894/1923), el llamado “primer soldado del Tercer Reich”. Schlageter, un antiguo estudiante formado en la Universidad de Freiburg y exoficial de artillería, fue acusado de participar en actos de sabotaje contra el ejército francés, la voladura de un viaducto. Recordemos que Francia había ocupado por la fuerza la región del Ruhr para presionar a que Alemania pagara sus indemnizaciones de guerra atrasadas. La petición por parte del gobierno alemán del canciller Wilhem Cuno de una moratoria de dos años para el pago de las indemnizaciones de guerra en dinero constante, fue rechazada por los gobiernos aliados en una reunión en Paris. Con la excusa de un retraso en la entrega de mercancias en maderas, Francia y Bélgica deciden ocupar el 11 de enero la mejor zona industrial de Alemania, el Ruhr. Se apoderó de Alemania una ola de indignación y de elemental furia nacionalista. En marzo soldados franceses ametrallaron a obreros de la fábrica Krupp en Essen, dejando trece muertos y heridos. Los grupos armados de la extrema derecha, los "Freikorps", se reorganizaron con la ayuda clandestina del ejército de Weimar, el Reichswehr. Estos comandos paramilitares, conocidos irónicamente como la "Schwarze Reichswehr" (Ejército negro), pero cuyo nombre clave para el estado mayor era "Organisation Heinz", realizaron actos de sabotaje y disturbios por toda la región.
Schlageter había combatido en la Primera Guerra Mundial en Flandes, las batallas-carnicerías del Somme y en la de Verdún. Llegó a ser teniente y recibir la Cruz de Hierro de 1ª y 2ª clase. Poco después de su fusilamiento su cadáver fue robado de la morgue de Düsseldorf por un grupo de SA (SturmAbteilung) al mando del Staatschef
Viktor Lutze (futuro jefe de las SA después de la purga de 1934 y organizador de los pogroms de 1938) quién llevo el cuerpo hacia una zona alemana no ocupada por Francia. Además su delación fue vengada: miembros del "Sturmabteilung Rossbach" que también combatió en el Báltico, comandados por Martin Bormann (futuro asistente personal de Hitler) y Rudolf Franz Hoess (futuro comandante del campo de concentración de Auschwitz) matan al maestro Walther Kadow, el supuesto culpable de denunciar a Schlageter a las autoridades francesas de ocupación. Desde ese momento el abanico de la nueva derecha alemana tenía un mártir y un mito.

El propio currículum de Schlageter lo ligaba políticamente al “National-bolchewismus”. Schlageter había comenzado su militancia en la nueva derecha ingresando en la “Jungdeutscher Orden”, la Jugdo, una de las más grandes organizaciones juveniles reaccionarias de la República de Weimar. La Jugdo pertenecía al amplio movimiento de la Bündisch Jugend. El líder de los Jugdo era el teniente Arthur Mahraun, con un pasado de “pájaro migratorio”. Su organización llegó a alcanzar los 40.000 miembros. Tanto por su inspiración como por su contenido, antisemita y anticomunista al mismo tiempo, estaba cerca ideológicamente a los conservadores-revolucionarios de los “Stahlhelm” (“Casco de Acero”). Su ideólogo era Reinhard Höhn, quién escribirá su libro dedicado a Mahraun con el esóterico título de “Der bürgerliche Rechtsstaat und die Neue Front” (“El Estado de Derecho burgés y el Nuevo frente”). La visión política que inspiraría a Schlageter es típica del modernismo reaccionario: volver a un pasado mítico y lejano, poner en tela de juicio al capitalismo liberal que “disuelve la antigua Comunidad popular racial”; que en lugar de la antigua comunidad articulada y formada en armonía, produce “una masa de individuos sin lazos de unión” en busca de manera compulsiva y egoísta “de sus propios méritos exclusivamente”. La Jungdo fue un verdadero semillero de cuadros para el futuro SS-Staat. Höhn mismo entrará al NDSAP y a las SS en 1933, y su brillante carrera lo llevará en 1942 a participar en la Wannsee-Konferenz, donde se decidió la solución final al problema judío. En esta práctica política y dentro de este arco ideológico se formó el corazón y la voluntad de Schlageter.

En 1919, recién desmovilizado, fue miembro de la Marine-Brigade von Loewenfeld, que reprimió las huelgas de marineros “rojos” y purgó a los batallones de “infección bolchevique”. Como miembro de los “Freikorps” (Cuerpos francos paramilitares de derecha) del Báltico que pretendían colonizar y constituir un Estado alemán del Este englobando, como en los tiempos de los caballeros teutónicos, a Prusia y el Baltikum como baluarte antibolchevique. Estuvo como combatiente extranjero en Kurland, la defensa de Riga contra la invasión a Polonia y los países bálticos del Ejército Rojo de Trotsky. También como “Freikorps” participó en acciones militares en la Alta Silesia y en el Ruhr al lado de Ernst von Salomon en la “Sturmsoldaten”(”Soldados de Asalto”) y el “Bund ehemaliger Erhardt-Offiziere” (”Liga de antiguos oficiales de Erhardt”); Erhardt era el Käpitan de corbeta Hermann Erhardt que había organizado en la base de Wilhelmshaven la II Brigada de Marina para reprimir a los “espartaquistas” y participar activamente en el putsch de ultraderecha de Kapp (en la época se lo consideraba como el enemigo número uno de la izquierda) que combatirán al KPD y al SPD en el levantamiento del Ruhr, el llamado Märzaufstand 1920. Schlageter rápidamente comprendió el papel central de Adolf Hitler en la reunificación de la nueva derecha y se afilió al joven NSDAP en 1922.

Schlageter va a transformarse en el héroe “deutsch-völkische” por excelencia, un mártir santo del nacionalismo extremo alemán, por lo que cada 26 de mayo se realizaban mítines conmemorativos en todas las organizaciones de la derecha radical. El culto a los mártires nacionalistas de la Primera Guerra Mundial, el llamado “Totenkults”, se transformó en un arma formidable del modernismo reaccionario y luego del nacionalsocialismo. Se producen héroes y se los “mediatiza” a través de propaganda impresa, folletos, pamphlets, libros, emisiones radiofónicas y ritos públicos. La nueva derecha organiza estos actos mediáticos en dos grandes grupos: los dedicados a los "Blutzeugen” (Testigos de la Sangre) y a los “Märtyrer der Bewegung”' (Mártires del movimiento). La iconografía es similar a la martiriología católica pero se exalta el culto a la muerte, a la llamada del destino colectivo, a la Kriegsideologie, a las leyes eternas de la raza. ¿Cómo se convierten las masas sino con nuevos mitos y con el sacrificio de los mejores? Los conservadores revolucionarios, los nazis, los cascos de acero, los nacionalbolcheviques, todo el espectro de la nueva derecha cree en el factor psicológico, en la sensación, el medio maestro de captación de la multitud: por lo tanto el Führer debe dar vuelta, invertir, la sensación de las masas, si desea causar una acción (y no mera comprensión).

Tan pronto como a fines de 1923 y a lo largo de 1924, el NSDAP comienza la construcción del mito de Schlageter mártir nacional. Se publican uno tras otro libros hagiográficos: "Rache für Schlageter!", "Schlageter war Nationalsozialist", "Denkt an Albert Leo Schlageter" y "Werde Du auch ein Schlageter!", mucho material de publicidad incluso un portfolio con fotos de la vida del mártir. Hitler lo nombrará en “Mein Kampf” (1925): "En la época de la más terrible humillación impuesta a nuestra patria rindió allá su vida por su adorada Alemania el librero de Nüremberg, Johannes Philipp Palm, obstinado 'nacionalista' y enemigo de los franceses. Se había negado rotundamente a delatar a sus cómplices, mejor dicho a los verdaderos culpables. Murió, igual que Leo Schlageter, y como éste, Johannes Philip Palm fue también denunciado a Francia por un funcionario”. Su admiración sin límites explica porqué muchos investigadores consideran a Schlageter el héroe arquetípico o primario de Hitler. Incluso aparece en los discursos y escritos tempranos de Himmler o en la novela (éxito de ventas) de Goebbels, “Michael. Ein deutsches Schicksal in Tagebuchblättern” (1926), donde el futuro ministro de propaganda del IIIº Reich le hace decir a su protagonista Michael-Schlageter: “La raza es la matriz de todas las fuerzas creadoras… El dinero es la medida del liberalismo. El dinero no tiene raíces. Está por encima de todas las razas. Liberal quiere decir ‘creo en el Dios Mammon’. El socialismo quiere decir ‘creo en el Trabajo’… Uno no debe preocuparse por sí mismo. Es necesario aceptar grandes cargas en la vida”. El "Schlageter-Kult" no fue exclusivo del NSDAP, todas las organizaciones de la derecha extrema le rendían culto como símbolo del futuro despertar de la nueva Alemania. Y no sólo la derecha: el partido comunista alemán, KPD, tuvo su propia fase “Schlageter”: el 20 de junio de 1923 Karl Radek pronuncia ante el comité ejecutivo de la Internacional comunista (EKKI) un discurso que adoptará un título casi heideggeriano: “Leo Schlageter, el Viajero de la Nada”. La aposición está tomada de una novela de un tal Freksa. Radek pone el dedo en la llaga al resumir contra quién quieren pelear los “Freikorps”: ¿contra la joven república Soviética como en el Báltico o contra el capital y el imperialismo de la Entente, como Schlageter en el Ruhr? En el segundo caso, Schlageter, “valeroso soldado de la contrarrevolución” según Radek, no será ya un viajero de la nada sino “el viajero de un porvenir mejor para la Humanidad entera”. El emisor de este discurso es el menos nacional de todos los protagonistas de la revolución rusa, el bolchevique más irónico y más auténticamente apátrida. Radek, siempre con su eterna pipa, era en febrero de 1918 un “comunista de izquierda”; pertenecía —con Nikolai Ivanovich Bujarin, con el creador de la CHEKA, Felix Edmundovich Dzerzhinsky, y con la bella Alexandra Kollontai a los llamdos "bolcheviques no leninistas". Se opuso muchas veces a las posiciones de Lenin y Stalin. Su destino no es difícil de adivinar: desaparecerá en la era del culto a la personalidad en el proceso de los diecisiete en Moscú en 1939.

La vida y muerte de Schlageter se transforma para los opositores a Weimar en un factor que enlaza de manera efectiva invectivas antisemitas y anticomunistas con filípicas antiburguesas y antisistema. Hasta mayo de 1933 aparecieron quince libros sobre Schlageter, además de folletines y novelas juveniles. El autor teatral oficial del régimen nazi, Hanns Johst, le dedicó una obra trágica, titulada “Schlageter”, que fue estrenada con pomposidad el día del cumpleaños de Hitler, el 20 de agosto de 1933, en el Staatlichen Schauspielhaus de Berlin y con la presencia personal del Führer y la jerarquía nazi. En la obra el personaje de Schlagater se pelea con su padre y le señala que sólo cree en la Comunidad del Pueblo (“Volksgemeinschaft”). Es curioso señalar que esta obra de teatro fue presentada con mucho suceso en toda Alemania por compañías del NSDAP hasta el año 1945. Schlageter juega un rol destacado en la que es considerada la primera película de propaganda nazi de gran producción, Blutendes Deutschland” (“Sangría Alemana”) del director Johannes Häussler. Schlageter…¡hasta tuvo su propia lotería nacionalsocialista!

Pero el régimen nazi lo honró de diversas maneras: editó toda su correspondencia, calles céntricas, plazas, esculturas, paseos, memoriales, monolitos, condecoraciones del partido, pines de propaganda. tuvo una escuela-fragata, la Segelschulschiffes "Albert Leo Schlageter"de la Kriegsmarine que dio la vuelta al mundo, regimientos del “RAD”, marchas marciales, un escuadrón de cazas de la Luftwaffe, marchas militares así como una división armada en las postrimerías de la derrota final.

A este arquetipo masculino del despertar nacional-racial le dedicará su discurso Martín Heidegger, el filósofo más importante del siglo XX, al conmemorarse diez años del fusilamiento de este héroe puramente alemán. Es curioso pero los editores, tanto en alemán como en francés, hicieron todo lo posible por expurgar a Schlageter de connotaciones nacionalsocialistas. Se trataba de proteger la reputación de Heidegger. El editor de los "Ècrits Politiques 1933-1966" de Heidegger en francés, el heideggeriano François Fédier, al publicar este discurso, intenta expurgarlo de dos maneras: 1) por medio de la traducción de los términos claves del la Lingua Tertii Imperii (Reich por Estado, por ejemplo) y 2) con un aparato de citas que neutralizan la carga política o directamente desinforman al lector. En el caso de Schlageter se oculta su pasado "Freikorps" e incluso Fédier señala de manera mentirosa que Schlageter "n'a jamais été nationalsocialiste", cuando sabemos que estaba afiliado al NSDAP desde su fundación. No es raro esta manipulación descarada de textos en la política editorial de Heidegger. Las ceremonias del “Schlagater-Kult” tenían lugar anualmente todos los 26 de mayo. En el día de Pentecostés de 1933 se le rindió homenaje en su provincia natal en Schönau (Selva Negra) con la presencia de más de mil notables de la política, la cultura y el arte del NS-Staat. Allí estaban el Oberbürgermeister (alcalde) de Freiburg el doktor Franz Anton Josef Kerber, el Führer de las SA, Hanns Elard Ludin, hasta el príncipe de Prusia, August Wilhem, como representante del gobierno del IIIºReich. El mismo día el Gauletier (gobernador)del Land de Baden Robert Wagner inauguraba con fanfarria un monumento en honor a Schlageter en la cima del monte Zugspitze. Como Heidegger, Schlageter había sido alumno de la misma escuela, el Liceo de Constanza (rebautizado Schlageter-Gymnasium en 1936) y más tarde alumno de bachiller en el Bertholds-Gymnasium. El diario oficial nazi para la zona sur de Alemania, el “Völkischer Beobachter” del 30 de mayo, nos pinta a grandes rasgos el homenaje friburgués: “La Universidad de Freiburg también ha sido convocada para honrar, con la mayor sobriedad, la muerte de nuestro héroe. Tras el discurso del camarada Heidegger, el millar de personalidades presentes en la ceremonia levantaron su brazo en silencio”. El cartel convocando la ceremonia ilustra estas páginas: bajo el título de “¡Alemania Despierta!” se puede ver de perfil al héroe con sus cruces de hierro y un sol que anuncia la instauración del IIIº Reich que unifica dos almas alemanas: la prusiana y la nacionalsocialista. Entre la bruma se perfila el monolito en su honor en su Heimat, la pequeña patria de Schönau.

En el texto de Heidegger se encuentran, concentrados y detrás de la retórica protocolar, todos y cada uno de los elementos centrales de la “Kriegsideologie” (Ideología de Guerra), el gran magma ideológico del nacional socialismo. Allí están la idea de Comunidad, el culto de la muerte, la idea de Destino colectivo, el de Resolución, la crítica a Occidente, el anticomunismo, el socialismo racial-popular. El coraje originario es el elemento esencial de la vida del hombre que debe saber interrogar, experimentar y superar las pruebas del “estar-ahí” (Dasein). En el enfrentar al peligro se debe dar prueba de la más dura Claridad (härteste Klarheit), dureza de la Voluntad (Härte des Willens), determinación por aceptar el designio de un destino ya no individual (Schicksal), sino comunitario-racial (Geschick). El modelo si bien remite a su libro “Sein und Zeit” (“Ser y Tiempo”), donde textualmente Heidegger señala que “Sólo el ser en libertad para la muerte da al Dasein su meta pura y simplemente tal… el Dasein elige su héroe”, en la praxis está encarnado en la figura de Schlageter. Schlageter es la muestra de una existencia auténtica, un ejemplo de cómo “la coparticipación y la lucha es donde queda en franquía el poder del Destino Colectivo”. Como le hacía decir Johst a su Schlageter teatral: “El individuo es solamente un crepúsculo en el total de la Sangre de un Pueblo”.

Albert Leo Schlagater por Martin Heidegger

En medio de nuestro trabajo, durante una pequeña interrupción en nuestras lecturas, nos permitimos recordar al estudiante de Freiburg, Albert Leo Schlageter, un joven héroe alemán (”junge deutschen Helden”) quien hace una década atrás murió en la más dificultosa y grandiosa de todas las muertes (”den schwersten und grössten Tod”).

Nos permitimos reflejar su Honor (“Ehrung”), por un momento, sobre su muerte justa y en orden, y que esa muerte nos puede ayudar a comprender nuestras vidas.

Schlageter murió la más dificultosa de todas las muertes. No murió en el frente de combate como líder (“Führer”) de su batería de artillería de campaña, no murió en el tumulto de un ataque, no murió en una rabiosa acción defensiva… no: él se paró inerme y sin defensa ante los fusiles franceses.

Pero él se mantuvo de pie y sostuvo la cosa más difícil que un hombre puede enarbolar.

Todavía se podía haber producido esto con un rápido final lleno de júbilo, tener una Victoria ganada y que la grandeza del despertar de nuestra Nación brillara adelante.

En lugar de esto… Oscuridad, Humillación, y Traición (”Finstern, Erniedrigung und Verrat”).

Y así, en su hora más difícil, él pudo alcanzar también la cosa más grande a la que un hombre es capaz. Solo, girando sobre su propia fortaleza interna, tenía que colocar ante su propia alma una imagen del futuro despertar del Pueblo (“Aufbruchs des Volkes”) honorificado y engrandecido de tal manera que podría morirse creyendo en ese futuro.

¿De dónde sacó esa dureza de la voluntad (”Härte des Willens”), que le permitió soportar la cosa mas difícil de todas? ¿De donde sacó esa claridad del corazón (”Klanheit des Herzens”), que le permitió vislumbrar lo que era más grandioso y más lejano y remoto?

¡Estudiante de Freiburg!, ¡Estudiante Alemán!…Cuando en tus marchas y excursiones pisas las montañas, los bosques y valles de la Selva Negra, la pequeña Patria (“Heimat”) de este héroe, aprende: que las montañas entre las que el joven hijo de campesinos creció son de piedra primitiva, de granito. Y ellas han estado mucho tiempo trabajando endureciendo la Voluntad.


El sol de otoño de la Selva Negra se pone bañando las cordilleras y bosques en la más gloriosa y clara luz. Ella ha nutrido por mucho tiempo la Claridad del corazón (”die Klarheit des Herzens”).

Cuando él estuvo de pié, parado indefenso frente a los fusiles franceses, la mirada interna del héroe sobrevoló sobre los orificios de las armas para alcanzar la luz del día y las montañas de su hogar para decir que se puede morir por el Pueblo Alemán y su Imperio (“das alemmanische Land für das deutsche Volk und sein Reich zu sterben”) con el paisaje campestre germánico ante sus ojos.

Con una Voluntad dura y un corazón claro, Albert Leo Schlageter murió su muerte, la muerte más difícil y la muerte más grandiosa de todas.

¡Estudiantes de Freiburg, permitan que la fuerza de las montañas maternas de nuestro Héroe fluya dentro de sus voluntades! (”lass die Kraft der Heimatberge dieses Helden in deinen Willen strömen”).

¡Estudiantes de Freiburg, permitan que la fuerza del sol otoñal de los valles maternos de nuestro héroe ilumine sus corazones!

Preserven a ambos dentro de Ustedes y llévenlos, dureza de la voluntad y claridad del corazón, a sus camaradas (“Kamaraden”) de las universidades alemanas.

Schlageter caminó estos lugares como un estudiante de Freiburg. Pero la ciudad no podía contenerlo por mucho tiempo. Él se obligó a ir al Báltico; él se obligó a ir a la Alta Silesia; él se obligó a ir al Ruhr (” er müsste ins Baltikum, er müsste nach Oberschelesien, er müsste an die Ruhr”).

Él no se permitió escaparse a su propio Destino (”seinem Schiksal”) de manera que murió en la más difícil y grandiosa de todas las muertes con dureza de la voluntad (”Harten Willens”) y claridad del corazón (”Klaren Herzens”). Honremos al héroe y levantemos nuestro brazo en un saludo silencioso.

¡Heil!.

(Traducción de Nicolás González Varela a partir de los discursos de Heidegger en alemán y las ediciones francesas e italianas de los escritos políticos)

2 Comments:

Blogger Omar said...

Es indudable que Heidegger sentó la base discursiva del III Reich, un fanático para el que la vida no era más que símbolo del sacrificio ajeno, y como tal, una tachadura al margen, apenas detalle de su operación ingeniosa.

11:24 p.m.  
Anonymous Frau Krempel said...

Pues yo sólo te voy a aplaudir. Gracias por sacar a los "oscuros" para que los conozcamos todos.

Saludos, Nicolás

PS: La opinión que me merece Heidegger en tanto en cuanto ideólogo del nazismo prefiero reservármela...ya lo ha explicado bastante bien Omar.

11:21 p.m.  

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